Las cosas siempre tienen su parte buena y su parte mala. Internet no es la excepción. Aunque es una poderosa fuente de información y socialización, y ha simplificado algunas gestiones y transacciones, también es un escenario para estafas. Las estafas Tecnocio, por ejemplo, no existen, y hablo de este sitio porque es un buen ejemplo a seguir. Sin embargo, muchas personas sí se dedican a estafar a otras a través de Internet, casi siempre usando falsas tiendas como cortinas y precios bajos y ofertas como ganchos.

Pensar que hemos sido estafados nos puede provocar mucha alteración y desórdenes en nuestro organismo. Estrés, ansiedad, temor y otros perjuicios pueden ser desatados por una situación como esa, y los casos han sido varios. Es por eso que hay que estar bien alertas y tener la precaución de investigar primero un sitio antes de comprar en él algún producto o contratar un servicio. Busca siempre en el sitio indicios de profesionalismo, contactos legítimos y comentarios de usuarios que pueden servir como buenas referencias.

En fin, que este es un mundo agitado, en el que el abuso y el maltrato se encuentran con abundancia. Estemos alertas para evitar ser estafados.