A casi todas las personas les gusta regalar flores y recibirlas también. Sin embargo, en lo personal me duele mucho cuando veo a alguien arrancarle una flor a una planta para regalársela a su novia o novio que camina a su lado, o para llevársela a su madre que está en la casa. Regalar flores es muy bonito, pero mejor aún es si regalamos las que se cultivan con ese fin. Me explico.

Si empleas el envío de flores a domicilio, por ejemplo, regalas flores pero no hieres a la naturaleza como cuando arrancas una flor en la calle. Sí, ya sé que esas que compró en la tienda también fueron arrancadas, pero la diferencia está en que las flores que se comercializan en las floristerías fueron cultivadas con ese fin: con el fin de cortarlas y emplearlas en regalos y adornos florales. No es lo mismo que una flor que nace y crece de manera silvestre y de pronto vienes tú a “quitarle” esa vida.

Nada, que es mi punto de vista. Prefiero comprar un bonito ramo en una floristería que ir por la calle arrancando las flores y dañando el medioambiente. ¿Sabes cuántas flores se utilizan cuando se celebra una boda? ¿Te imaginas qué pasaría si en cada boda que se celebra en los miles de lugares del mundo, se arrancaran las flores? Suerte que existen maravillosas organizadoras de bodas que tienen previstas estas cosas.

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