Pensemos en ciudades donde nos gustaría vivir. A mí se me ocurren ahora mismo Berlín y Ámsterdam, y creo que es por su fama de ser muy ecológicas. Uf, qué insoportable es el smog en una ciudad. Es tan molesto como dañino. Por eso lo mejor es irse a vivir a un sitio donde se pueda respirar. Un sitio donde el principal medio de transporte sean las Bicicletas Electricas. Para mí esa es la mejor acogida que puede dar una ciudad, todo lo demás es secundario y se compone sobre la marcha.

Las bicicletas eléctricas son esenciales para que una ciudad se transforme en un sitio más agradable. Y es que estos vehículos son ahora mismo los ecologistas por excelencia. Por eso en los sitios donde la protección del medio ambiente es fundamental hay un sistema de transporte que propicia el uso de bicicletas.

En estas ciudades de las que hablo todo está pensado para que los ciclistas se sientan cómodos en la vía. Por eso son tantas las personas que usan bicicletas eléctricas. Si la planificación urbanística no estuviese pensada para hacer más sencillo el uso de bicicletas eléctricas por supuesto que serían menos las personas que las usan.

Pero afortunadamente algunas ciudades tienen vías para los ciclistas, el servicio del metro está pensado para esto y las bicicletas eléctricas se venden a muy buenos precios. De hecho, no solo se venden sino que también se rentan. Quienes llegan de visita o a hacer turismo saben que pueden encontrar excelentes servicios de renta de bicicletas eléctricas.

A fin de cuentas el asunto de la protección del medio ambiente, aunque la sociedad civil lo defienda a capa y espada, recae principalmente en el gobierno. Para que una ciudad esté insertada en un modelo de desarrollo sostenible tiene que existir una voluntad política. Claro que la presión de la ciudadanía es fundamental.

Por lo tanto a nosotros también nos toca una parte de responsabilidad en esta historia. Cómo se empieza a aportar, pues justamente con el actuar individual. Si queremos una ciudad más limpia y libre de humo, debemos empezar por usar nosotros mismos bicicletas eléctricas. También está en nuestras manos convencer a otros para que también lo hagan.

Una bicicleta eléctrica es sobre todo un medio de transporte que nos ayuda a mantener nuestro cuerpo sano. Con tanto sedentarismo no nos queda de otra que aprovechar el ejercicio que nos brinda este vehículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *